NO a la propuesta municipal de reservar plazas de aparcamiento en los entornos escolares

En Andando Burgos consideramos que es un error mayúsculo la medida propuesta por el Área de Desarrollo Urbano y Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Burgos relativa a implementar reservas de plazas de aparcamiento en dos centros escolares, y un despropósito el llamamiento que hace a las distintas asociaciones de padres y madres y colectivos vecinales para demandar medidas similares en otros centros de la ciudad.

La medida, calificada como “experiencia piloto”, no es de ningún modo innovadora. Más bien, al contrario, es viejuna. Los efectos que se derivan de este tipo de medidas son conocidos y no hacen sino sostener un modelo de movilidad caduco y contrario a los principios que rigen la movilidad sostenible.

De forma general, la reserva de estacionamiento o parada induce más movilidad motorizada. Y más movilidad motorizada, genera congestión. Así se deduce de la experiencia acumulada de multitud de estudios de tráfico que, desde principios del siglo XX, evidencian que el aumento de oferta genera un incremento de la demanda. Precisamente por esto, fueron planteadas las primeras restricciones al aparcamiento de coches hace ya muchas décadas. Y por eso mismo, la movilidad sostenible consiste precisamente en gestionar la demanda (no la oferta), reordenándola en beneficio de los medios de desplazamiento más sostenibles y conseguir, como consecuencia, un uso equilibrado y equitativo del espacio público.

De forma particular, la medida supone una agitación vehicular constreñida a unos minutos concretos del día en unos entornos muy sensibles, como lo son los escolares, convirtiéndolos en entornos agresivos y trasladando efectos perversos a calles y zonas aledañas.

La medida es contraria a todas las tendencias y buenas prácticas llevadas a cabo en cientos de entornos escolares que en multitud de ciudades se llevan poniendo en marcha desde hace ya unos cuantos años. Pacificar el entorno de los centros escolares es el objetivo a alcanzar en tales experiencias, en beneficio de la seguridad y de la salud de los estudiantes. De hecho, la Asociación Española de Pediatría ha respaldado las “estrategias educativas y comunitarias que constituyen modelos para la innovación social en la prevención y control del exceso de peso infanto-juvenil y de la contaminación atmosférica urbana en las ciudades”, y la Dirección General de Tráfico, a través de los programas Stars y Camino Escolar Seguro, promueve desde hace años los desplazamientos a pie o en bicicleta a colegios e institutos.

La medida planteada por el Área de Desarrollo Urbano y Movilidad Sostenible del Ayuntamiento de Burgos no se sustenta en ningún estudio de movilidad al centro, hace un efecto de llamada que congestionará más el acceso y que no eliminará dobles filas o interacciones con el tráfico de paso (incluso con los autobuses), provocando colas en algunos momentos y aceleraciones agresivas en otros. Todo ello, en el intento de satisfacer la demanda de aquellos padres que, sin ser mayoría, condicionan la movilidad del resto de la comunidad educativa y de la generada por el resto de las actividades en esas zonas de la ciudad.

El coste económico de la propuesta quizás será mínimo, como se ha sugerido, pero el coste medioambiental y sobre la salud pública no lo será, y la movilidad urbana irá en dirección contraria al ideal de la movilidad sostenible.  

En definitiva, ante el conocido problema de la indisciplina viaria y la congestión que suponen que una parte de los padres lleven a sus hijos al colegio en automóvil, parece que la propuesta municipal tiende a una supuesta facilitación que, sin embargo, ha de suponer un daño mayor.

Os invitamos a conocer la iniciativa Entornos Escolares promovida por el Seminario Movilidad e Infancia: www.entornosescolares.es 

Diez razones para hablar de plan y no tanto de ordenanza.

Comprobamos en Andando Burgos que hay cierta confusión más o menos generalizada a la hora de enfocar el asunto de la política municipal de movilidad. El pleno municipal aprobó una ordenanza y un decreto de alcaldía sobre “áreas de tráfico restringido” lo acompañó. Enseguida se vio que había asuntos controvertidos (sobre todo en relación con el decreto) que pudieran ser revisados un año después, y hoy estamos en esa revisión comprometida, introduciendo el asunto de las velocidades de circulación de vehículos en algunas vías públicas. Pero todos los problemas parecen ser remitidos a estos instrumentos, olvidando el plan de movilidad, que es el que debería establecer el rumbo general y detallado hacia una movilidad urbana sostenible. Por todo ello, pretendemos introducir claridad donde parece que hay desconcierto:

Qué son la Ordenanza y el Plan:

  • La Ordenanza de Movilidad Sostenible del Municipio de Burgos es un documento normativo reglado por el que el Ayuntamiento regula la movilidad, el uso del espacio público y la relación entre las diferentes formas de desplazamiento, de cara a los derechos y deberes de la ciudadanía.
  • El Plan de Movilidad Urbana Sostenible -PMUS- es un documento estratégico de la política municipal de movilidad, que es a la vez un plan director de otros planes o programas específicos (calmado del tráfico, peatonalidad, ciclabilidad, transporte público, seguridad vial, educación vial, estacionamiento, etc.) y un plan con actuaciones y determinaciones concretas.

Qué validez tienen la Ordenanza y el Plan:

  • La Ordenanza fue trabajada durante más de dos años, y, tras su aprobación por el pleno de la corporación municipal, fue publicada en el Boletín Oficial de la Provincia de Burgos del 24 de enero de 2020. Por lo tanto, está en vigor.
  • El Plan fue elaborado por una consultora entre 2016 y 2018 pero nunca fue aprobado. Está pendiente de ser perfeccionado y culminado de cara a su aprobación. No hacerlo sería una equivocación y un derroche.

Qué tienen en común la Ordenanza y el Plan:

  • Ambos son instrumentos municipales que tienden a lograr una movilidad sostenible, eficiente, comprensiva e inclusiva.
  • Ambos promueven una nueva cultura de la movilidad, es decir, un modelo de movilidad adaptado a los nuevos tiempos y más responsable: mejora de la calidad de vida, mitigación y adaptación al cambio climático, impulso a los medios activos de desplazamiento y al transporte público, etc.

Qué diferencia a la Ordenanza y el PMUS:

  • La Ordenanza es una disposición administrativa de carácter general que el Ayuntamiento aprueba en virtud de sus competencias y en cumplimiento de la legalidad, y que dispone las condiciones de la potestad sancionadora mediante la tipificación de las infracciones.
  • El Plan es un documento de planificación (que requiere objetivos, análisis, diagnóstico, estrategias y propuestas) que se debe a los principios de integración, participación y evaluación. En términos jurídicos es un compromiso de la administración municipal consigo misma. En términos administrativos, disponer de un plan permite acceder a ayudas y subvenciones. En términos de acción pública, el plan pone orden lógico a la política municipal.

Por qué es preciso centrar la atención en el PMUS:

1.-    Es el Plan, y no la Ordenanza, el instrumento que establece la política municipal a medio y largo plazo para que la movilidad vaya siendo más sostenible, eficiente e inclusiva.

2.-    El Plan acotará y pondrá lógica, orden y prioridad en tantas y tantas acciones, previstas o improvisadas, que, independientemente de su bondad, hacen que haya una actuación pública deslavazada.

3.-    El Plan ha de responder a un Pacto por la Movilidad y debe ser realmente participado mediante una Mesa de Movilidad, con una Dirección Técnica municipal que retome todos los materiales existentes del PMUS y logre su perfeccionamiento y cierre para ser aprobado.

4.-    El Plan deberá definir directrices y disponer herramientas para pacificar el tráfico, señalando las técnicas más apropiadas y cómo y dónde aplicarlas.

5.-    El Plan promoverá la peatonalidad y definirá una estrategia de calidad peatonal, de itinerarios preferentes y conexiones urbanas: estado y características de aceras, simplificación de cruces y optimización de recorridos, mejora en la señalización específica, en la iluminación específica, en la calidad estancial de los espacios peatonales, etc.

6.-    El Plan promoverá la ciclabilidad marcando las directrices que favorezcan el uso seguro y eficaz de la bicicleta como medio de desplazamiento cotidiano, y definiendo las infraestructuras necesarias.

7.-    El Plan mejorará la eficacia y eficiencia del sistema de transporte público, en términos de cobertura del sistema, de distribución y configuración de líneas, de accesibilidad, de velocidad comercial, etc., proponiendo líneas de actuación encaminadas a captar viajeros y hacer más atractivo este medio.

8.-    El Plan organizará el estacionamiento de vehículos, incluyendo el estacionamiento en calzada de motocicletas y sobre todo bicicletas, primando criterios de seguridad vial.

9.-    El Plan ha de favorecer la mejora del espacio urbano, estableciendo criterios de diseño para la ordenación urbanística detallada, para cualificar el espacio urbano para el paso y la estancia, para minimizar las posibilidades de estacionamiento ilegal, etc.

10.-  El Plan debe dictar criterios de intervención urbanística para la infraestructura básica y urbanística, puede plantear posibles planes especiales, como por ejemplo un plan para la mejora de la permeabilidad; e incluso puede promover la modificación del Plan General de Ordenación urbana en aspectos tales como la anchura mínima pavimentada para la circulación de peatones en los viales de los nuevos desarrollos y la anchura máxima para el viario, entre otros.

Éxito en nuestras reivindicaciones. Celebramos este primer paso.

¡Esto es peatonalidad!

Estamos de enhorabuena. Una de nuestras reivindicaciones, la mejora de los cruces en favor del peatón, a punto de ser una realidad en uno de los puntos más sensibles de la ciudad.

El cruce peatonal entre Plaza La Vega y Puente de Santa María (en Avda. Valladolid) se rediseñará a corto plazo para favorecer la trayectoria óptima e idónea para el viandante y atender de forma más coherente a la alta densidad peatonal que se vive día a día en este punto.

Como sabéis, la asociación llevó a cabo, durante dos años consecutivos, sendas acciones a pie de calle y en dicho punto, para reivindicar un cruce digno, lógico y más seguro en favor de la movilidad peatonal apoyándonos en el mensaje “Mejor por aquí, ¿no?”. Una acción que en 2019 fue nominada como mejor acción europea por la organización European Mobility Week internacional, llevada a cabo por una organización social.

Agradecemos que el ayuntamiento se haya hecho eco de esta reivindicación (y necesidad) y vaya a plantear una solución a corto plazo. Hacemos un llamamiento, en cualquier caso, a seguir repensando este espacio para mejorar la configuración del mismo y satisfacer más aún si cabe la movilidad activa, de forma apropiada y óptima, y contribuyendo a incrementar la necesaria calidad urbana que merece esta zona.

La peatonalidad la entendemos como una cualidad de la ciudad. Por eso apostamos por llevar a cabo mejoras peatonales en cientos de puntos de la ciudad que favorezcan la movilidad del día a día, la cotidiana, que tienen que ver con acciones de obra (mejoras de anchuras de acera, por ejemplo), pero también con mejoras en los tiempos de espera en los semáforos o mejoras en la calidad estancial (bancos, sombras, etc. ). La mejora de los cruces supone una mejora sustancial por ser las zonas más sensibles en el recorrido peatonal. Ésta es un claro ejemplo. Necesitamos más, por toda la ciudad. Pero sea bienvenido este primer paso que esperemos, sea acertado.

Sobre la vialidad invernal en las aceras.

¿Es la vialidad un término adecuado para atender a la movilidad urbana?

El Diccionario de la RAE tiene dos entradas para el término ‘vialidad’. La primera la define como la cualidad de vial, o sea de aquello relativo a la vía. La segunda acepción de ‘vialidad’ es la de conjunto de servicios pertenecientes a las vías públicas, es decir, la provisión de sus características más esperadas y evidentes, como la circulación y la estancia, pero también de los servicios urbanos (electricidad, telecomunicaciones, ciclo del agua, residuos urbanos, etc.) y de todo lo relativo a las relaciones sociales.

En la práctica, se trata de un concepto empleado muy especialmente en el ámbito de las carreteras, concibiéndose como el conjunto de operaciones que se apoyan en técnicas y medios específicos para proporcionar unas condiciones óptimas para la circulación automovilística. En concreto, ante una situación de inclemencias meteorológicas, las operaciones se intensifican para paliar los efectos negativos que estas pudieran producir a la circulación y seguridad de los vehículos. Este es el caso de los operativos de “vialidad invernal”, centrados en el hielo y la nieve.

Sin embargo, lo que es controvertible es que en el ámbito urbano la vialidad también sea interpretada de forma similar y el esfuerzo de estos operativos se destine casi en exclusividad a asegurar las condiciones que debe prestar la calzada. Este enfoque no deja de ser el resultado de una interpretación obsoleta y sesgada de la movilidad urbana, al centrar gran parte de la atención a las necesidades de los coches y relegando a un segundo plano las necesidades de los demás modos de desplazamientos que se dan en las vías públicas urbanas, quedando desatendidos o peor atendidos los que se realizan a pie.

En una situación como la vivida estos días, de nevadas y heladas, el operativo de vialidad puesto en marcha en las ciudades afectadas centra el mayor esfuerzo (y, por tanto, los recursos públicos) en la limpieza de las calzadas. Tiene cierta lógica que las calzadas sean prioritarias porque aseguran la recogida de basuras y el movimiento de los autobuses, las ambulancias, los bomberos, la policía, los servicios sociales y el transporte mercante. Pero una cosa es atender a la movilidad vehicular de la ciudad de modo prioritario y otra cosa es que las aceras caigan en el olvido.

La movilidad peatonal debe ser también atendida y no dejarla al esfuerzo individual de los vecinos. Un esfuerzo que queda remarcado en ordenanzas municipales de limpieza, donde se apela a la colaboración ciudadana para mejorar las condiciones de las aceras y los accesos. Lejos de poner en duda la necesaria colaboración ciudadana para la resolución de tales vicisitudes, lo que no es de recibo es que la administración deje de lado a las aceras, lo que obliga en muchísimos casos a los viandantes a circular por la calzada, despejada y limpia, lo cual podría entenderse que es lógico al amparo del artículo 121 del reglamento general de circulación.

Así, la movilidad cotidiana se ve afectada especialmente para los peatones. Cruzar una calle, acceder al servicio de transporte público, ir al trabajo, al colegio o a hacer la compra, pueden resultar tareas peligrosas y difíciles de realizar. Paradójicamente, en una situación meteorológica de este tipo, ir a pie sigue siendo la opción que se ve más segura o que se siente con menos miedo en comparación con ir en automóvil, a pesar de lo escasamente atendidas que quedan las aceras.  

Atenderlas de forma adecuada pasa necesariamente por un cambio cultural, una nueva cultura de la movilidad urbana que se centre en las personas y no en las máquinas, reorientando las prioridades ante situaciones de este tipo y, en consecuencia, la puesta en marcha de recursos y responsabilidades, apoyándose en un marco jurídico que vele por la equidad.

Andando Burgos, 14 de enero de 2021

Bando de alcaldía del Ayto. de Burgos. Enero 2021.

Nuevos tramos previstos para la red ciclista de Burgos (Nota de prensa).

NOTA DE PRENSA (17 diciembre de 2020)

Rechazo de Andando Burgos a los nuevos tramos previstos para la red ciclista de Burgos a costa del espacio peatonal

La asociación Andando Burgos expresa su rechazo a los nuevos tramos ciclistas que se prevén ejecutar en la ciudad a corto plazo al plantearse en gran medida en espacio peatonal.

En concreto, nos manifestamos en contra del diseño que se ha proyectado para resolver los itinerarios: Casa La vega – Islas Canarias y Plaza España – Bulevar.

Nuestro rechazo viene motivado fundamentalmente porque:

– Se sigue apostando por un diseño que vulnera la preferencia peatonal ya que, en ambos casos, la solución se plantea casi de forma íntegra en la acera o en espacios destinados al viandante.

– Como consecuencia directa, se producen estrechamientos siendo significativos en algunos puntos especialmente sensibles (puente sobre río Vena, calle Gran Teatro, pasarela sobre río Arlanzón, calle Dr. Fleming, etc.).

– Además, algunos subtramos se ejecutan a costa de zonas ajardinadas o comprometiendo la calidad estancial que proporciona el mobiliario urbano existente, tan útil y necesario.

– Cuestionamos la necesidad de ejecutar algunos de los tramos de dichos itinerarios, donde las trayectorias planteadas no resultarán útiles ni tampoco atractivas para la movilidad ciclista cotidiana, al plantearse con recorridos muy forzados y difícilmente realizables.

– Se recurre a la pintura para diferenciar espacios de circulación ciclista, siendo una solución poco adecuada y generadora de confusión. 

– Ninguno de los itinerarios se plantea decididamente por la calzada, denotando una incongruencia entre las pretensiones políticas que se derivan de la actual ordenanza de movilidad (con sus claros objetivos relacionados con la búsqueda de una movilidad sostenible y máxima protección y respeto al viandante) y lo proyectado, que entendemos que es una solución anacrónica además de inconveniente.

Además, la asociación quiere manifestar que durante dos años y en varias ocasiones, ha solicitado información oficial en relación con este proyecto (publicado en la web del Ayto. en 2018) demandando a su vez, reuniones con los departamentos técnicos competentes con el objetivo de conocerlo mejor y recomendar propuestas de mejora al observar deficiencias en los publicado aquel año. Ha sido en diciembre de 2020 cuando por fin, a través del nuevo concejal del área competente, se ha conseguido tener algo de información, aunque aún no el proyecto definitivo.

Por todo ello, la asociación ha elaborado un informe que damos a conocer ahora públicamente, en el que expone su argumentación de rechazo y un análisis crítico de los nuevos itinerarios planteados, con propuestas explícitas de mejora. El informe ya ha sido dado a conocer a diversas concejalías y a la alcaldía, en espera de que sean tenidas en cuenta algunas de las consideraciones que exponemos.

Finalmente, y de forma complementaria, queremos recordar que ya en enero de 2019 expresábamos públicamente nuestro desacuerdo al incremento de la red ciclista apoyándose en la infraestructura peatonal, a través de la nota de prensa “Ni un metro más de acera-bici”.

Andando Burgos a 17 de diciembre de 2020.

Máxima preocupación por el diseño que pueda resultar: segregación de espacio y más acera-bici.

Expresamos nuestra máxima preocupación por cómo se va a ejecutar finalmente el que será nuevo tramo de «carril-bici» entre Reyes Católicos y el Bulevar. Tras varias peticiones formales al ayuntamiento de Burgos desde el año 2018 (la última al servicio de Vías Públicas, Conservación y Mantenimiento la semana pasada), aún no hemos logrado localizar el proyecto definitivo, cuyas obras están recientemente adjudicadas.
 
Tan sólo disponemos de un proyecto que se publicó en la web del ayto. hace un par de años y que considerábamos muy lesivo para el espacio peatonal altamente consolidado como tal.
 
Sería inconcebible que se pudiera seguir utilizando parcialmente la acera para la incorporación de la vía ciclista; a todas luces: una nueva acera-bici.
 
Esto puede ser aberrante en la esquina de Avda. La Paz con Reyes Católicos (donde se podría utilizar el carril exclusivo de giro a la derecha de vehículos -su abocinamiento- , en San Lesmes, en Gran Teatro, en la pasarela peatonal, por segregación de modos o en Dr. Fleming, donde la calzada es, claramente, una vía altamente pacificada y localizada en una zona con centros escolares.
 
Como siempre, cabe indicar, para que no haya dudas, que lo que falla es el DISEÑO (y en este caso, además, el ocultismo a una asociación alta y doblemente interesada – defendemos la peatonalidad y necesariamente como efecto complementario, la ciclabilidad en todos los barrios de la ciudad -), y entendemos que este tramo comprendido entre Reyes Católicos y Bulevar, pudiera resolverse sin apenas obra y una mínima señalización, sin mayor complejidad.
 
La segregación en espacios en los que el uso peatonal está consolidado y es intenso, como es en este caso de facto, perjudica a ambos medios. Al peatón, porque le relega a una sección de paso más estrecha. A la bici, porque puede cruzarse con viandantes acostumbrados a transitar por una zona asignada durante años a él y al mismo nivel. Además, sus trayectorias se pueden cruzar en varios puntos.
 
Hay zonas en las que hay que apostar abiertamente por una COEXISTENCIA de modos (es decir, la realidad hasta este momento en San Lesmes o Gran Teatro), eso sí, con reglas claras (señalización adecuada) y sanciones si es pertinente.
 
Basta ser usuario a pie de estas calles, «patear la calle», para conocer que la intensidad peatonal exige el espacio que se dedica actualmente.
 
Lamentamos que haya un empeño torticero en incrementar per sé los km de carril bici a toda costa, aunque sea a costa del modo que supuestamente todos defendemos: el peatón.
 
Aclarar una vez más, por ser prudentes, que la crítica es a lo que pueda ser, en función de la única información de que disponemos, pero conviene dejar claro que un resultado similar generaría un conflicto innecesario entre usuarios y se demostraría, una vez más, que la apuesta por los medios activos de desplazamiento en esta ciudad es, hasta hoy, una mera quimera.
 
Es urgente y necesario que exista una política clara y planificación global de la movilidad en la ciudad; conocer las directrices a seguir para no incurrir sistemáticamente en diseños poco acertados y en gasto de recursos en creciente merma.
 

_Insistimos: «Bici inocente, diseño culpable» (II).

¡Es que no aciertan!

Recientemente se ha ejecutado una nueva «conexión» ciclista entre calle Cruz Roja y Avda. del Arlanzón, a través del propio Parque de la Cruz Roja.

En este caso no es tan lesivo que algunas bicis pasen por ese parque y haya que compartir algo de espacio. Lo que es lesivo es cómo se hace y sobre todo para qué.

Recientemente se ha reurbanizado el entorno del campo de fútbol de El Plantío y la sección de la calle contempla una vía ciclista en calzada (perfecto), pero que posteriormente girará por delante de la plaza de toros (en acera) para conectar con el tramo existente de la calle Cascajera; o en su defecto, los usuarios seguirán recto, por acera, a conectar con la zona polideportiva anexa.

¿No sería mejor aprovechar la calle de la Cruz Roja, pacificarla e incorporar a la bicicleta en ese tramo de forma que conecte con Cascajera de forma rápida, cómoda y recta?. En vez de ello, nos apoyamos en el tramo de acera bici existente en calle de la Cruz Roja, obsoleto y que incumple alguna ley y recomendaciones técnicas, y bloqueamos el itinerario peatonal, ya forzado, de quienes cruzan la propia calle Cruz Roja procedentes de la calle Vitoria.

(Inciso: el primer tramo del parque se ha ejecutado con una rampa que ni los ciclistas más en forma librarán con soltura. Además, si este tramo tuviese otra intención (que pasaran viandantes), tampoco sería apto para muchas personas; aunque terminarán pasando viandantes por allí, pues es una forma directa de conexión con el parque…y quizá hubiese sido más razonable abrir ese paso con esa intención).

Otra posibilidad ciclista, sin duda, sería pacificar toda la Avda. Arlanzón en este tramo, aunque se nos antoja utópico, y quizá abra puertas a «ideas» faraónicas si es que no está «dibujado» ya en algún cajón. Y si es así, tendríamos posibilidades ciclistas por doquier en este entorno, pero para entonces, se habrían consolidado usos no apropiados del espacio público generando lo que parece pretenderse: conflicto entre los usuarios más vulnerables y necesarios para conseguir una mejor movilidad, una mejor ciudad.

No queda otra que seguir insistiendo: «bici inocente, diseño culpable».

 

Insistimos: «Bici Inocente, diseño culpable»

Una de las consecuencias de una pésima planificación de la bicicleta en la ciudad, atendiendo a criterios subjetivos, no técnicos, puede perjudicar en gran medida a aquellos a los que «supuestamente» se quiere defender: a los peatones.

Ayer, primer día de octubre, se procedía a la colocación de unas inscripciones en pavimento en el recorrido que se planteaba para cruzar el centro de la ciudad, NO en la ordenanza, pero SÍ en el DECRETO que la complementa.

Cuando en una calle de uso preferentemente peatonal, se incorporan líneas, inscripciones, segregación, se produce una expulsión del viandante hacia los extremos de la calle, hacia fachada (también colapsada por colocación indebida de diversos trastos), y un mayor desarrollo de la velocidad de los usuarios en bicicleta.

ANDANDO BURGOS siempre, siempre, ha defendido a la bicicleta en la ciudad. De hecho, así se expresa en nuestros fines. Pero así, NO.

El centro no necesita un veto a la bici, pero sí una regulación de HORARIOS y VELOCIDADES. Pero nunca, una vía segregada para ella en dicha zona.

Pero lo más alarmante está por venir: la conexión entre Reyes Católicos – San Lesmes – Bulevar. Una vez más, se recurrirá a una solución técnica POCO RECOMENDABLE: LA ACERA BICI o en su defecto, a una solución yuxtapuesta a acera, y, como en el caso anterior, a la segregación en espacio peatonal consolidado.

Medidas respaldadas por personas que, a priori, defienden (a su modo, claro), a los peatones. Pero lo cierto es que ni éstos ni los ciclistas, se verán beneficiados de un mal y pésimo diseño y una peor planificación. Nos vemos obligados, una vez más, a señalar: «BICI INOCENTE, DISEÑO CULPABLE». Y el diseño, genera comportamiento.

De nada servirá la limitación a 30 km/h en las calles de la ciudad si seguimos empleando un diseño tan pobre. La segregación, hay que plantearla en calzada, cuando sea pertinente, pero nunca en acera.

Es urgente lanzar un Programa de Pacificación del Tráfico, que «arrope» al Plan de Movilidad Urbano Sostenible, aún en un cajón. Si este programa, acompañado de una fuerte campaña de información y sensibilización, la movilidad sostenible no será posible. Y sin éste, en definitiva, sin una planificación seria y una política clara y decidida hacia la movilidad sostenible, segura y justa, no será posible mejorar ni la ciclabilidad ni la peatonalidad. Mas al contrario, los efectos pueden ser perversos. 

(En otros post, ahondaremos en qué se plantea a corto plazo para incrementar los km del MAL llamado carril bici y cuáles son las justificaciones para tal desastre que se avecina).

 

“MAL DISEÑO URBANO EN BURGOS”

La ciudad de Burgos, su conformación física para una movilidad más sostenible, tiene un amplísimo margen de mejora. Hay mucho trabajo por hacer. No es ninguna novedad que Andando Burgos ponga en solfa todo aquello que estima como déficit o que señale problemas generales que deberían ser resueltos por el Ayuntamiento. Porque la ciudad debe adaptarse a los requerimientos de la movilidad sostenible, debe avanzar para tener una movilidad más segura, justa y eficiente, y debe calmar el tráfico y mejorar las condiciones de peatonalidad.

Sabemos que ello conlleva inversión pública y que esta debe ser muy bien meditada y distribuida, de ahí que se acepte de algún modo la lentitud con que la política municipal acomete los cambios necesarios. Pero una cosa es ser comprensivos con la lentitud, y otra distinta es serlo con el desenfoque de las actuaciones, como por ejemplo el manifiesto error de colocar sistemáticamente los nuevos aparcabicis en el espacio peatonal, en vez de disponerlos en la calzada, que es su espacio, en tanto vehículo. Los aparcabicis en la acera serían aceptables como excepción, pero no como norma; pero además de impugnables en el espacio urbano heredado son inaceptables en el espacio recién urbanizado.

Es importante esta distinción entre lo que ya existe porque otrora se hizo y lo que hoy día se proyecta para la expansión o la regeneración urbanas. Y es que, si los pequeños cambios que la administración municipal acomete de cara a la pacificación del tráfico en la ciudad consolidada (mecanismos para la reducción de velocidades, pasos peatonales sobreelevados, etc.) están teniendo un ritmo aún lento pero correcto, en lo referente a los nuevos espacios urbanizados, sin embargo, resulta especialmente desalentador el tipo de diseño urbano aplicado.

Andando Burgos denuncia que los criterios de diseño urbano aplicados en Burgos son de otra época, no están adaptados en absoluto a la nueva cultura de la movilidad. Y ya es hora de cambiar. Puede comprobarse fácilmente cómo en la urbanización actual de las nuevas áreas de la ciudad, desde los últimos planes especiales y parciales hasta el reciente proyecto de regeneración de Capiscol, continúan primando los criterios de la circulación automovilística sobre todos los demás criterios de diseño del espacio público urbano, normalizando los retranqueos de los pasos de peatones incluso en lugares sin justificación circulatoria. En el diseño de Capiscol (en concreto, calle Real y calle Molino Salinas), no solo se ha dispuesto de nuevo de aparcabicis en la acera, sino que los cruces peatonales no respetan el itinerario peatonal directo y se retranquean sin ninguna necesidad (incluso siendo camino de Santiago), las aceras apenas han visto crecer su anchura, los giros de la circulación rodada han generado puntos de estrechez en la acera y el arbolado en alcorque es anecdótico. Un diseño obsoleto centrado en la accesibilidad del automóvil.

Andando Burgos, en definitiva, requiere al Ayuntamiento para que modifique sus criterios técnicos de diseño urbano, adaptándolos a los mejores discernimientos del urbanismo moderno, sensibles con la nueva cultura de la movilidad.

Andando Burgos, 16 de septiembre de 2020. Semana Europea de la Movilidad.

Comienza la Semana Europea de Movilidad 2020.

«Por una movilidad sin emisiones»

Andando Burgos promueve y organiza un año más, una buena parte de las actividades de la semana europea de Movilidad en Burgos. 

Junto a Burgos Con Bici y en estrecha colaboración con Fundación Oxígeno y UBU Verde, hemos presentado esta mañana el programa de la Semana Europea de Movilidad.

La asociación se apoyará en una serie de actividades que servirán para seguir reivindicando una mejor peatonalidad en la ciudad. Aunque desde el Ayto. se han dado pasos en la dirección esperada, creemos que hace falta un mayor esfuerzo y convicción hacia la nueva Cultura de la Movilidad, sustentada en la pacificación del tráfico y, en consecuencia, en conseguir un mayor protagonismo de los agentes más sostenibles de la movilidad: los viandantes y los usuarios de la bicicleta. Creemos además, que el ayuntamiento ha de comprometerse mucho más aún si cabe con la organización y promoción de la semana europea, si bien también se están dando pasos en esa dirección. 

Nuestras actividades para este año:

Miércoles día 16 de septiembre: Intervención peatonal a pie de calle. Lugar: conexión Plaza Vega a Puente de Santa María. Nos apoyaremos en la segunda mejor acción europea 2019, para seguir reivindicando la mejora de las trayectorias peatonales en los cruces. Realizaremos una puesta en escena atractiva que no te podrás perder. Ven con amigos y anímate a participar con nosotros. La acción se realizará a las 17, 18, 19 y 20 horas. Y el cruce estará en servicio y regulado por semáforo auxiliar y agentes de policía entre las 17 y las 21 horas. 

Jueves día 16 de septiembre: Charla: «Civilizar el tráfico. Movilidad y espacio urbano», de la mano del profesor de Urbanismo de la Universidad de Valladolid, José Luis Lalana Soto. Lugar: Sala El Apeadero, en La Estación. Aforo limitado según limitaciones sanitarias (50 personas).

Desde el jueves 17 al martes 22 de septiembre: Exposición «Peatonalidad y calidad de vida». Lugar: Sala de exposiciones El Apeadero, La Estación.

Además, durante toda la semana intentaremos estar activos en nuestros canales de redes sociales lanzando mensajes y reivindicaciones. 

Os esperamos. 

Asociación Andando Burgos.

 

Rueda de prensa. Presentación de la SEM 2020 en Burgos a cargo del presidente de la asociación Andando Burgos, Félix Martínez.
Presentación junto a miembros de Burgos Con Bici y Fundación Oxígeno.
Programación completa para la SEM-2020.
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