Un año más seguimos reivindicando las trayectorias más lógicas, cómodas y seguras para los viandantes en los cruces.
En esta nueva edición de la Semana Europea de la Movilidad, hemos querido comenzar nuestras reivindicaciones simulando la
Un año más seguimos reivindicando las trayectorias más lógicas, cómodas y seguras para los viandantes en los cruces.
En esta nueva edición de la Semana Europea de la Movilidad, hemos querido comenzar nuestras reivindicaciones simulando la
La ciudad de Burgos, su conformación física para una movilidad más sostenible, tiene un amplísimo margen de mejora. Hay mucho trabajo por hacer. No es ninguna novedad que Andando Burgos ponga en solfa todo aquello que estima como déficit o que señale problemas generales que deberían ser resueltos por el Ayuntamiento. Porque la ciudad debe adaptarse a los requerimientos de la movilidad sostenible, debe avanzar para tener una movilidad más segura, justa y eficiente, y debe calmar el tráfico y mejorar las condiciones de peatonalidad.
Sabemos que ello conlleva inversión pública y que esta debe ser muy bien meditada y distribuida, de ahí que se acepte de algún modo la lentitud con que la política municipal acomete los cambios necesarios. Pero una cosa es ser comprensivos con la lentitud, y otra distinta es serlo con el desenfoque de las actuaciones, como por ejemplo el manifiesto error de colocar sistemáticamente los nuevos aparcabicis en el espacio peatonal, en vez de disponerlos en la calzada, que es su espacio, en tanto vehículo. Los aparcabicis en la acera serían aceptables como excepción, pero no como norma; pero además de impugnables en el espacio urbano heredado son inaceptables en el espacio recién urbanizado.
Es importante esta distinción entre lo que ya existe porque otrora se hizo y lo que hoy día se proyecta para la expansión o la regeneración urbanas. Y es que, si los pequeños cambios que la administración municipal acomete de cara a la pacificación del tráfico en la ciudad consolidada (mecanismos para la reducción de velocidades, pasos peatonales sobreelevados, etc.) están teniendo un ritmo aún lento pero correcto, en lo referente a los nuevos espacios urbanizados, sin embargo, resulta especialmente desalentador el tipo de diseño urbano aplicado.
Andando Burgos denuncia que los criterios de diseño urbano aplicados en Burgos son de otra época, no están adaptados en absoluto a la nueva cultura de la movilidad. Y ya es hora de cambiar. Puede comprobarse fácilmente cómo en la urbanización actual de las nuevas áreas de la ciudad, desde los últimos planes especiales y parciales hasta el reciente proyecto de regeneración de Capiscol, continúan primando los criterios de la circulación automovilística sobre todos los demás criterios de diseño del espacio público urbano, normalizando los retranqueos de los pasos de peatones incluso en lugares sin justificación circulatoria. En el diseño de Capiscol (en concreto, calle Real y calle Molino Salinas), no solo se ha dispuesto de nuevo de aparcabicis en la acera, sino que los cruces peatonales no respetan el itinerario peatonal directo y se retranquean sin ninguna necesidad (incluso siendo camino de Santiago), las aceras apenas han visto crecer su anchura, los giros de la circulación rodada han generado puntos de estrechez en la acera y el arbolado en alcorque es anecdótico. Un diseño obsoleto centrado en la accesibilidad del automóvil.
Andando Burgos, en definitiva, requiere al Ayuntamiento para que modifique sus criterios técnicos de diseño urbano, adaptándolos a los mejores discernimientos del urbanismo moderno, sensibles con la nueva cultura de la movilidad.
Andando Burgos, 16 de septiembre de 2020. Semana Europea de la Movilidad.
«Por una movilidad sin emisiones»
Andando Burgos promueve y organiza un año más, una buena parte de las actividades de la semana europea de Movilidad en Burgos.
Junto a Burgos Con Bici y en estrecha colaboración con Fundación Oxígeno y UBU Verde, hemos presentado esta mañana el programa de la Semana Europea de Movilidad.
La asociación se apoyará en una serie de actividades que servirán para seguir reivindicando una mejor peatonalidad en la ciudad. Aunque desde el Ayto. se han dado pasos en la dirección esperada, creemos que hace falta un mayor esfuerzo y convicción hacia la nueva Cultura de la Movilidad, sustentada en la pacificación del tráfico y, en consecuencia, en conseguir un mayor protagonismo de los agentes más sostenibles de la movilidad: los viandantes y los usuarios de la bicicleta. Creemos además, que el ayuntamiento ha de comprometerse mucho más aún si cabe con la organización y promoción de la semana europea, si bien también se están dando pasos en esa dirección.
Nuestras actividades para este año:
Miércoles día 16 de septiembre: Intervención peatonal a pie de calle. Lugar: conexión Plaza Vega a Puente de Santa María. Nos apoyaremos en la segunda mejor acción europea 2019, para seguir reivindicando la mejora de las trayectorias peatonales en los cruces. Realizaremos una puesta en escena atractiva que no te podrás perder. Ven con amigos y anímate a participar con nosotros. La acción se realizará a las 17, 18, 19 y 20 horas. Y el cruce estará en servicio y regulado por semáforo auxiliar y agentes de policía entre las 17 y las 21 horas.
Jueves día 16 de septiembre: Charla: «Civilizar el tráfico. Movilidad y espacio urbano», de la mano del profesor de Urbanismo de la Universidad de Valladolid, José Luis Lalana Soto. Lugar: Sala El Apeadero, en La Estación. Aforo limitado según limitaciones sanitarias (50 personas).
Desde el jueves 17 al martes 22 de septiembre: Exposición «Peatonalidad y calidad de vida». Lugar: Sala de exposiciones El Apeadero, La Estación.
Además, durante toda la semana intentaremos estar activos en nuestros canales de redes sociales lanzando mensajes y reivindicaciones.
Os esperamos.
Asociación Andando Burgos.
El maratón es la prueba reina de las olimpiadas modernas y la última que se celebra. Para la mayoría de nosotros tiene un aura sobrehumana, pues incluso ya nos parece un esfuerzo titánico recorrer andando sus 42,195 km. Por eso no deja de sorprendernos la capacidad de esfuerzo y la fortaleza mental de los que se lanzan a la aventura de correrlo. Son famosos los de los grandes capitales como el de Nueva York, Boston, Londres, París, Madrid o Barcelona, por la ingente cantidad de gente que participa y por el impacto económico del turismo que genera. Sin irnos lejos podemos pensar en la Behobia de San Sebastián.
Desde hace ya unos años, se está intentado subir a Burgos al carro de esta prueba deportiva con la celebración de maratones y medios maratones. Dada su bisoñez, el número de participantes es aún modesto, unos 2.000 atletas en la edición del pasado domingo día 13 de octubre del presente 2019, pero sin duda tiene una tendencia al alza.
El día salió en Burgos con nubes y claros, dejándonos una hermosa mañana otoñal y una temperatura agradable para la realización de una prueba que los profesionales realizan en poco más de dos horas, y el resto en bastante más, con un límite de unas 5 horas aproximadamente. El circuito de este año tenía unos 21 km, era casi un homenaje al río Arlanzón y a la belleza de sus colores otoñales. Transcurría por calles muy céntricas, pasando por delante de la Catedral y por las avenidas cercanas al río, que habitualmente soportan hordas de coches en movimiento perpetuo. Dependiendo de la modalidad elegida, el medio maratón o el maratón completo, se debía dar una o dos vueltas al circuito.
Como es fácilmente entendible, este tipo de eventos deportivos llevan parejos ciertas incomodidades para el usuario del coche y en algún caso del transporte público, por los cortes y restricciones del tráfico que implican. La organización del evento de este año ha sido criticada por el gremio de hostelería y por algún partido político (Diario de Burgos del 16 de octubre de 2019). Seguramente, fruto de un análisis rápido del evento y de algún problema puntual en el acceso o salida a algún hotel. En todo caso, ponemos en duda la afirmación de que la actuación de la policía municipal de Burgos haya causado trastornos.
Desde Andando Burgos queremos romper una lanza a favor del maratón de Burgos, reconociendo el esfuerzo de la organización por mostrar la mejor imagen de la ciudad y de los corredores por hacer este ejercicio de auto superación que es un ejemplo para el resto de la ciudadanía. Y queremos extender nuestro reconocimiento al resto de pruebas deportivas y eventos sociales y culturales de la ciudad que necesariamente implican limitación temporal del aparcamiento y cortes o restricciones del tráfico motorizado en las zonas en que se desarrollan, pues nos dan a conocer unas posibilidades de uso, estéticas y estanciales del espacio público que de forma habitual nos son desconocidas por el omnipresente tráfico.
Cabe recordar que estos eventos tienen lugar habitualmente en fin de semana, principalmente los domingos, que es cuando se registra menor actividad económica y se produce una fuerte reducción del tráfico en la ciudad. Lamentamos, pues, que no se vea la potencialidad turística y económica del evento, y, lo que es peor, que no se vea el valor intangible de los efectos de la prueba en el bienestar de los ciudadanos… incluso de los que no participan en la misma.
El principal valor es que los coches devuelven una cantidad ingente de espacio, de circulación y aparcamiento, que permite vislumbrar otra clase de ciudad más humana, al reducirse la asfixiante y opresiva presencia de las máquinas. Pero ocurren más cosas que han de valorarse en su justa medida: la restricción temporal del tráfico en una zona conlleva una reducción global del tráfico en la ciudad y, a su vez, una fuerte reducción del ruido automovilístico (motores, rozamiento de neumáticos, fricción aerodinámica, pitidos). En el caso del maratón del domingo pasado, esto era asombroso, pudiéndose escuchar una maravillosa polifonía de nuestros vecinos alados. De igual modo, bajan las emisiones de todo tipo de contaminantes y en la “zona cero” prácticamente desaparecen. Se esfuma también el impacto visual de los vehículos moviéndose a velocidades incompatibles con la frágil forma humana y la calle se vuelve más segura de un plumazo para mayores y niños. Se llena de una tranquilidad beatífica y una lentitud que intensifica las sensaciones generadas en ese “espacio nuevo”. La posibilidad de andar por zonas de calzada o aparcamiento habitualmente prohibidas, nos regala perspectivas inéditas de calles y edificios, hay una mejora estética de la ciudad. Toda una experiencia. En definitiva, un maratón da para muchas reflexiones cuando se va más despacio y se abren los ojos.
Todo lo anterior y otros efectos que se nos escapan a buen seguro, son de difícil cuantificación frente a la que parece ser la única escala en la que se valora la realidad, la crematística. Sin embargo, es indudable que generan, aunque sea brevemente, un espacio de mejor calidad ambiental y una mejora transitoria de la salud física y emocional de los ciudadanos.
En relación todo esto, proponemos lo siguiente:
Para paliar las molestias a los huéspedes de los hoteles, la patronal hostelera podrían acordar un protocolo de salidas y llegadas con la policía local, así como la información que debe darse. Entendemos que no debería ser difícil.
No deben sacarse fuera de la ciudad estos eventos, pero tampoco deben centrarse exclusivamente en el centro.
Estúdiense los efectos del maratón y otros eventos similares. Compárese el volumen de circulación con y sin estas restricciones en domingo. Confróntense los valores de polución de las estaciones de medición. Estúdiese el efecto en el transporte público. Tantéese el posible uso de las restricciones dominicales del tráfico y aparcamiento en diferentes zonas de la ciudad.
El sábado 21 de Septiembre realizamos un nueva acción titulada
«Mejor por aquí, ¿no?»
Esta acción pone el foco de atención en una situación que se da en un lugar céntrico de la ciudad con gran afluencia de viandantes, el paso del puente de Santa María.
Hemos pretendido prefigurar lo que sería un futuro paso peatonal directo, que no haga andar de más al peatón. Este paso de peatones se convertiría en un camino más directo, cómodo y lógico.
Con la localización del paso de peatones actual se tiene que andar y esperar en una acera muy estrecha cerca de una vía con tráfico intenso. Con esta acción intentamos mostrar la necesidad de repensar el diseño del cruce peatonal, incrementando uno de sus lados y mejorando la calidad de las zonas antes del cruce.
Se realizará una petición oficial de la creación de este nuevo paso de peatones, incluida la ampliación de la acera actual. ¡Ojalá tengamos suerte!
La acción ha quedado registrada en el inventario oficial de acciones durante la Semana Europea de la Movilidad de 2019, de la Unión Europea.
El viernes 13 llevamos una acción cómica reivindicativa titulada:
«Andando…como se pueda»
Con esta acción llamamos la atención sobre una problemática que es más habitual de lo que creemos. En Burgos existen numerosos tramos de calles o calles enteras en las que las aceras son muy estrechas o se disponen elementos que perjudican al caminar de forma cómoda y segura.
Os dejamos con el video, espero que os riais con él y os haga reflexionar sobre la distribución del espacio público y posicionamiento de equipación en las aceras.

